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¡10 cosas que te pueden volver loco/a al aprender español!

Actualidad

“El español es demasiado importante para dejarlo en manos de los españoles” comentó en una ocasión el escrito cubano Guillermo Cabrera Infante, y aunque no lo dijo precisamente pensando en guiris como yo, creo que los que hablamos la lengua española como no nativos tenemos cierta ventaja para tratar esta preciosa con la objetividad de quien la ha aprendido como se aprende a nadar: con teoría, confianza y mucha práctica in situ.

aprender-espanol-dificultades

Llevo muchos años “peleándome” con la lengua española: empecé en el instituto hace unos 25 años, luego estudié filología española en la universidad, y desde hace unos 14 años trabajo de traductor e intérprete. Y sigo aprendiendo español, porque todos los días descubro –o me descubren– algo nuevo de mi lengua de acogida. Porque uno nunca dejas de perfeccionar sus conocimientos en un idioma, ni siquiera en su lengua materna. Por sus reglas gramaticales y de pronunciación, se suele decir que el español (o castellano, porque me refiero al español de España) es mucho más fácil de aprender que, por ejemplo, el inglés, el francés o el alemán. Y es cierto, pero también en castellano hay ciertas trampas para los que lo aprendemos como lengua extranjera, y, creedme, a estas alturas aún caigo en algunas de ellas de vez en cuando. Nadie es perfecto, y menos aprendiendo un idioma, ¿verdad? He recopilado 10 puntos que me han puesto las zancadillas en algún momento, y estoy seguro de que no solo me pasa a mí.

El subjuntivo

No creo que vaya a aprender el subjuntivo nunca. ¿O tal vez sí? La verdad es que no son las formas verbales del subjuntivo las que nos cuestan a los extranjeros sino el saber cuándo se usa el subjuntivo. Hay casos claros, y otros que no lo son tanto. Desde luego, a menudo depende de la intuición, pero si buscáis reglas para no dejar el uso del subjuntivo al azar, echad un vistazo a esta interesante página: http://www.elsubjuntivo.com/

Ser y estar

¿Ser o no ser? No, esa no es la cuestión, sino “ser o estar”, por lo menos para los que aprendemos el castellano desde cero. En inglés y en alemán solo existe un verbo para expresar “ser” y “estar”, por lo que nos resulta especialmente difícil diferenciar en español cuándo se usa un verboy cuándo el otro.“Soy feliz”, “estoy Ser-estar-aprender-espanolfeliz”; “es bueno”, “está bueno”, “está bien”… ¿o no está bien? La verdad es que las tres opciones están bien y dependen del contexto, pero lo que está mal es decir “es bien”. La infografía ser-estar ayuda bastante para diferenciar los principales usos de cada verbo.

Los géneros

En principio, los géneros en castellano son mucho más sencillos y lógicos que en alemán y parten de unas reglas claras: Cuando un sustantivo acaba en “-o” es masculino, y cuando acaba en “-a” es femenino. Ajá, ¿pero entonces qué pasa con “el alma”, “el ala”, “el agua”, “el problema” y “el mapa”, “la mano”, “la foto”, “la moto” y “la radio”?, por citar solo algunas excepciones. En los primeros tres casos se debe al Uso ante sustantivos femeninos que comienzan por /a/ tónica. En otros casos se trata de palabras que no tienen el género que parece indicar la terminación, y no nos queda más remedio que aprendérnoslas de memoria, aunque también podemos encontrar explicaciones para comprender este fenómeno lingüístico.

La “r”

Y “egue que egue” con que los guiris no sabemos pronunciar bien la “r” española. ¡Clarrrro que sabemos! Es broma, aunque lo cierto es que hay mucha gente –también algunos españoles– a los que les cuesta pronunciar la “r” inicial o la “rr”. Si queréis practicar, tenéis desde trabalenguas como el popular “El perro de San Roque no tiene rabo porque Ramón Ramírez se lo ha robado” hasta vídeos en YouTube para adultos y para niños.

Los falsos amigos

Sí, el español es una lengua muy amigable, pero también cuenta con falsos amigos que nos pueden engañar dependiendo de cuál sea nuestra lengua materna. Un alemán, al leer “infusión” piensa en un gotero intravenoso (alemán: “Infusion”); “un gimnasio” le suena a un instituto de enseñanza media (alemán: “Gymnasium”); llega a falsos-amigos-espanolconfundir “conservativo” y “conservador”, y cree que “vaso” es la palabra española para un florero (alemán: “Vase”). Por no hablar de términos que parecen inofensivos, pero no lo son, como la palabra española que suena casi igual que la alemana “Pute” (“pavo” en castellano). Existe una página muy divertida sobre los falsos amigos del españolhttp://falsosamigos.com/

 

Los verbos irregulares

En comparación con otros idiomas, el castellano cuenta con muchos más verbos regulares. Pero los que no los son, son muy, muy irregulares y, por desgracia, muy, muy habituales. Me refiero, por ejemplo, a los verbos “ser”,“estar”, “ir”, “verbos-irregulares-espanolponer”, “dar” y “saber”, en cuyas conjugaciones parece haberse empleado casi todo el alfabeto. Porque, si no, ya me diréis qué tienen que ver “éramos” con “ser” o “fuisteis” con “ir”. Por eso, al que está acostumbrado a manejar verbos regulares,se le puede escapar un “ponido” o un “sabo”, como es el caso de mis hijos de apenas tres años. Si queréis estudiar algunos verbos irregulares con Homer humor, esta presentación os ayudará.

Los acentos o tildes

Aquí tenemos unas reglas bastante claras que aprendemos todos casi en la primera clase de castellano: 1) Las palabras agudas (no monosílabas) se acentúan si terminan en vocal, “-n” o “-s”.2) Las palabras llanas se acentúan si no terminan en vocal, “-n“ o“-s”. 3) Las palabras esdrújulas y sobresdrújulas se acentúan todas, por ejemplo, mi palabra favorita del castellano, el “otorrinolaringólogo”. Aparte, existen tilde diacríticas, aprender-espanol-humorque –en teoría– nos ayudan a diferenciar ciertas palabras con la misma grafía y pronunciación “te” y “té”, “aún” y “aun”. En su Ortografía de 2010, la RAE pretendía eliminar varias tildes diacríticas (como las de “sólo” y “éste”), aunque ha encontrado resistencia y rechazo para algunas de las modificaciones propuestas.Otras tildes nos muestran que dos palabras aparentemente iguales tienen pronunciaciones y significados muy diferentes, como“ingles” e “inglés” o“éstas” y “estas”, por lo que es muy importante usar las tildes cuando toca.

Algunas diferencias casi imperceptibles

En castellano existen ciertos sonidos que nos pueden confundir a los extranjeros si no sabemos cómo se escribe la palabra en cuestión. En mi caso, me cuesta distinguir la “ñ” y la combinación de letras “ni”, por ejemplo, en palabras como en palabras como “Toni” y “Toñi”, y “Alemania”y “España”. A mi oído alemán le parece de igual pronunciación, pero el fino oído español sabe diferenciarlas perfectamente.

Unas sutilezas muy difíciles de detectar para alguien “de fuera” son el humor o la ironía, ya que solemos tomarnos las cosas al pie de la letra, y nunca mejor dicho. Para muestra, una pequeña anécdota que comenté hace años en mi blog: “Mi no entender”.

Los errores de los nativos

Admitámoslo: cuando aprendemos un idioma, nos fiamos plenamente de los nativos, ya que pensamos que ellos deberían ser los más expertos en su propio idioma. Pero claro, no es lo mismo un académico de la Real Academia de la Lengua Española que –sin querer menospreciar a ninguna profesión– el vecino albañil. Los nativos también cometen faltas, y existen ciertos errores gramaticales tan comunes que hasta tienen nombre: dequeísmo, queísmo, leísmo, laísmo, loísmo. Por eso, ante la duda de si se os está pegando un error habitual de entre la gente de habla española, recomiendo: ¡de perdidos a la RAE!… o aún mejor, por estar más pendientes de la actualidad: la Fundación del Español Urgente Fundéu, que también cuenta con un canal de YouTube muy instructivo e ilustrador.

Las frases hechas

Cuando aprendemos un idioma nuevo, al principio, nos cuesta identificar las frases hechas y las expresiones coloquiales que no hay que interpretar defrases-hechas-ingles forma literal, como “a palo seco”, “de perdidos al río”, “cágate, lorito”. Menos mal que hay instituciones como el Centro Virtual Cervantes y su “Refranero multilingüe”o el genial blog Expresiones españolas para Erasmus en apuros, que nos sacan de dudas. Y si os gustan las divertidas traducciones literales de los refranes españoles en inglés, echad un vistazo a la página en Facebook «A truth as a temple», de la que procede la ilustración.

Un post con mucho humor y con grandes verdades con el que se sentirán identificados los estudiantes de español. ¡Muchas gracias a André por este post personal y divertido! 😉

¡Y si deseas mejorar tu español en España, tenemos una aventura para ti! 😀

Por nuestra parte, os animamos a seguir aprendiendo uno de los idiomas más hablados del mundo y también más bonitos con el que se os abrirán muchas puertas 😉

 ¿Algo que contarnos que no haya comentado André?
¡Escribe un comentario! 🙂

 

André Höchemer es traductor e intérprete (jurado) de alemán y vive y trabaja en Valencia desde hace unos 15 años. Más información sobre él y su trabajo: www.alemol.com

QualityCourses
2 COMENTARIOS
  • Mariluz
    Responder

    Me ha encantado tu post, tu forma de expresarte y tu sentido del humor. Soy española y no me había dado cuenta de lo complicado que es para la mayoría de los extranjeros el uso del subjuntivo, y no digo todos porque los franceses, por ejemplo, también tienen su subjuntivo. Creo que este gráfico que encontré hace poco es muy ilustrativo… https://infoes.goconqr.com/files/2016/01/Recursos-ELE-Subjuntivo.jpg

    Espero no molestarte, pero creo que tienes un error en esta frase «con la objetividad de alguien quien la ha aprendido como se aprende a nadar.» Pones dos pronombres seguidos «alguien» y «quien» . La frase estaría mejor así… «de alguien que la ha aprendido…» o también así «con la objetividad de quien la ha aprendido».

    En cuanto a los errores de los nativos, creo que cada zona tiene los suyos… Los gallegos, por ejemplo, sabemos diferenciar perfectamente el OD y el OI y por eso no cometemos leísmo y laísmo, aunque pecamos de no usar los tiempos compuestos. Y en lo que se refiere a los géneros de las palabras, los que poseemos una segunda lengua materna tenemos doble trabajo. Hay palabras que en castellano son de un género y en gallego de otro, como por ejemplo «la leche» (femenino), que en gallego es «o leite» (masculino). Los nombres de los árboles frutales son masculinos en castellano y femeninos en gallego. Incluso, si nos despistamos, podríamos cometer faltas de ortografía en algunas palabras como «abogado», ya que en gallego se escribe «avogado».

    Un saludo

    1. QualityCourses
      Responder

      Muchas gracias por tu comentario Mariluz,
      Para nada nos molesta tu corrección, al contrario nadie es perfecto y agradecemos mucho las correcciones en los posibles error que podamos cometer. Como bien dices cada zona de España tiene su particularidad en el uso del idioma y con ello también sus errores pero creemos que ahí esta lo bonito de la particularidad de nuestro país y las distintas lenguas que se hablan en cada región.

      Esperamos que sigas visitando nuestro blog a menudo y agradecemos tu participación.
      Un saludo

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