Nuestro instinto como padres es proteger a nuestros hijos, y para ello siempre deseamos tenerlos cerca.

Aún cuando sabemos qué estudiar en el extranjero les reporta grandes beneficios, no solo de conocimiento, sino también culturales, académicos y humanos, no podemos evitar sentir un poco de angustia ante esta idea.

Sin duda alguna necesitamos determinación y valor para tomar una decisión de este tipo, pero en el fondo sabemos que es lo mejor y más beneficioso para ellos.

Por eso vamos a analizar cuatro motivos, sencillas, pero importantes, por las que debemos mandar a nuestros más pequeños a que experimenten un año académico en el extranjero.

1. Les ayudará a fomentar su propia independencia y capacidad para resolver sus problemas

No nos engañemos, mientras nuestros hijos o hijas están en nuestro ángulo de visión, sentimos que están seguros. Ahora, la sola idea de que vivan solos en el extranjero nos asusta.

Recuerda que tu hijo/a es un adulto joven listo para comenzar su propio camino. En su etapa en el extranjero se enfrentarán a algunos desafíos dentro de un entorno controlado (por monitores, profesores, tutores.). Será la mejor manera de que entren de lleno en el mundo adulto sin riesgos.

2. Les ayudará a prepararse para la Universidad.

Cuando estudian en el extranjero antes de ir a la Universidad les brindará dos ventajas principales. Primeramente, el dominio de una lengua extranjera no será un problema. Además de que se sentirán más seguros de si mismos, ya que experimentarán varias situaciones que serán comunes en la etapa universitaria.

Los escenarios serán siempre variados; desde conocer a gente de todo el mundo hasta la gestión de situaciones cotidianas en su nueva ciudad y en un nuevo idioma.
La experiencia será valiosa por sí misma. Pero además les ayudará en la transición a la vida universitaria dándoles herramientas para hacer frente a las nuevas presiones asociadas con ella: su hija o hijo se sentirá más seguro e independiente y se acostumbrará a trabajar enfocándose en objetivos concretos, en cumplir los plazos de estudio y en asumir responsabilidades en su propio desarrollo académico.

3. El dominio de un idioma es clave para el éxito profesional. 

En una mesa donde estén sentados personas de distintos países ¿qué idioma se hablaría para que todos entendieran? El inglés es y seguirá siendo el idioma global de los negocios, y la capacidad de usarlo de manera efectiva ayudará a tu hijo/a a preparar su futura carrera profesional. El bilingüismo trae consigo una grand cantidad de beneficios (desde una mayor empatía hasta un cerebro más sano y ágil).

Hablar inglés a un alto nivel abre las puertas profesionales en todo el mundo.
Estudiar inglés en el extranjero también pondrá a su hijo/a en contacto con otros profesionales y estudiantes con intereses similares: ¿quién sabe qué podría surgir de esos contactos en el futuro? Desde potenciales compañeros de trabajo hasta amistades de por vida. Los beneficios de desarrollar una red de amistades mientras estudian en el extranjero son incontables.

4. No estarán tan lejos como piensas. 

La tecnología ha hecho que las fronteras sean invisibles prácticamente. Las llamadas por videoconferencia donde les podremos ver nos harán sentir que están con nosotros; un grupo de whatsapp de la familia donde comentemos las fotos o una llamada para preguntarnos como se hace una receta, nos harán mucho más llevadera su ausencia.

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